Obras

«Eventos Móviles II – Un «Sonometraje», para 6 grupos sinfónicos, de Andrés Posada

 

Eventos Móviles II: Un “sonometraje” (2016-2017)

Para 6 grupos sinfónicos, comisionada por el Teatro Metropolitano de Medellín para la conmemoración de su trigésimo aniversario.

En 1990, por encargo de la Orquesta Filarmónica de Medellín, escribí una obra para tres grupos sinfónicos, llamada Eventos Móviles. La pieza no utilizaba toda la orquesta sino tres grupos, de seis músicos cada uno de ellos, separados por un pianista y un percusionista. Veinte músicos en total.

Cuando el maestro Andrés Orozco y la directora del Teatro Metropolitano de Medellín, María Patricia Marín me encargaron en diciembre pasado una obra sinfónica para la celebración de los treinta años del teatro, Andrés me sugirió que buscara una distribución no convencional de la orquesta, la cual se ubica en el escenario organizada de un modo casi estandarizado. Me propuso también que trabajara con grupos o ensambles sinfónicos, repartidos en diferentes lugares del escenario o fuera de él, explorando los espacios del Teatro Metropolitano. La espacialidad de la música es un tema que siempre me ha interesado y esto hizo que me entusiasmara aún más con el proyecto. De ese modo, planeé hacer unos nuevos “eventos móviles”, los cuales se moverían espacial y temporalmente, esta vez para seis grupos sinfónicos y una orquestación mayor que la de la obra de 1990.

Los seis grupos están conformados así y su distribución puede cambiar de acuerdo con el teatro:

Grupo 1: flauta, oboe, clarinete, 8-10 violines , 6-8 violas y marimba.

Grupo 2: corno inglés, clarinete bajo, fagot, 6-8 chelos, 6-8 contrabajos y vibráfono.

Grupo 3:  2 cornos, trombón bajo y tuba.

Grupo 4: 2 trompetas, 2 cornos y trombón tenor.

Grupo 5:  3 timbales, 2 tom toms, tam tam y tambor bajo,

Grupo 6:  3 timbales, 2 tom toms, gong grande, redoblante, “woodblocks”, bongós y tambor bajo.

La obra tiene una forma en secciones, A – B – C – D – A y está basada principalmente en tres motivos que se van mutando y cambian de carácter y función: a) notas repetidas b) acordes arpegiados y c) trinos. Las notas repetidas adquieren funciones percutidas, crean sensaciones de ecos y generan puentes conectores. Los acordes arpegiados se usan creando distintas funciones dentro de la obra, a veces densos y fuertes, en otras ocasiones suaves, sirviendo de acompañamiento o de telón de fondo para el desarrollo de contrapuntos melódicos y constituyen posteriormente melodías arpegiadas. Los trinos se van abriendo y ampliando para generar melodías, las cuales se desarrollan durante la obra.

Hacia el final, en la sección D aparecen unos fragmentos, transformados y modificados, de una melodía quizás conocida para muchos. Es un guiño sutil, un testimonio cómplice…

Los diálogos entre los seis grupos y entre los instrumentos de cada grupo están, en su mayoría, derivados de distintas técnicas y conceptos del cine:  paneos, barridos, disolvencias, difuminaciones, congelamientos de imágenes (fotogramas sonoros), analepsis (“flash backs”), fragmentación, entre otros. De ahí que Eventos Móviles II sea una especie de cortometraje sonoro, un“sonometraje”.

Andrés Posada

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