
Nació en La Paz, Bolivia en 1964. Estudió composición bajo la dirección del compositor argentino Mariano Etkin y con Gabriel Valverde, y dirección orquestal con Mario Benzekry y Guillermo Scarabino en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, donde obtuvo la Licenciatura en Composición Musical en 1991.
Entre el 1992 y 1998 fue profesor de Composición del Conservatorio Plurinacional de Música. Desde 2000 hasta 2016 fue Jefe del Departamento de Música de la Universidad Loyola de La Paz, y también fue docente del Programa de Música la UMSA (2009), y del Programa de Música de la UPEA (2020-2022). también fue docente invitado de la Universidad Tomás Frías de Potosí.
Su producción musical consta demás de 80 obras consistente en música para orquesta, música de cámara, obras solistas, obras para instrumentos nativos y música vocal. Ha obtenido diversos premios y reconocimientos a nivel internacional, uno de los más relevantes fue el Premio Nacional de Composición «orlando Alandia Pantoja» (2016). Desde 2017 es miembro de la Academis Valenciana de la Musica y miembro de número del Colegio Latinoamericano de compositores de Música de Arte (2022). Actualmente es director musical de la Camerata Oruro de esa misma ciudad e integrante de la Directiva de la Findación del Movimiento Sinfónico de El Alto.

Un comentario en «PATER NOSTER, Op. 69 (Patrizia Iervolino Mezzo Soprano François Pernel Arpa)»
El Paterr Noster (2020) dedicado a la mezzosoprano italiana Patrizia Iervolino, es una oración que, a diferencia del Ave María (obra inmediatamente anterior), plantea una atmósfera de recogimiento e intimidad espiritual. La presencia del arpa, refuerza esta intención desde lo textural e instrumental. El Amén final emerge sorpresivamente desde el arpa con un gesto evidentemente andino, provocando un contraste de carácter de gran efecto. La colaboración del arpista francés François Pernel, permite lograr el efecto deseado.
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Il Paterr Noster (2020) dedicato al mezzosoprano italiano Patrizia Iervolino, è una preghiera che, a differenza dell’Ave Maria (opera immediatamente precedente), crea un’atmosfera di riservatezza spirituale e raccoglimento. La presenza dell’arpa, rafforza questa intenzione dal punto di vista della trama e strumentale. L’Amen finale emerge sorprendentemente dall’arpa con un gesto evidentemente andino, provocando un contrasto di carattere di grande effetto. La collaborazione dell’arpista francese François Pernel, permette di ottenere l’effetto desiderato.